Creatividad representa un conjunto de capacidades y potencial que se pueden aplicar en distintos ámbitos de la vida, incluidos el pensamiento, las emociones, la interacción, la actividad, e incluso pueden caracterizar tanto a la persona en su conjunto como a aspectos individuales de su existencia. Esto también incluye los productos creativos y los procesos de su creación.
La creatividad va más allá de la percepción crítica de nuevas ideas. Incluye la capacidad de aceptar y asimilar esas ideas. Uno de los enfoques para estudiar la creatividad fue presentado por J. Guilford, quien distinguió dos tipos de pensamiento: convergente (lógico y lineal) y divergente (que se mueve en distintas direcciones y a veces se aparta de la lógica comúnmente aceptada).
La evaluación de la creatividad suele incluir el uso de distintos tests y cuestionarios para identificar características del pensamiento y la conducta creativos. En niños, los resultados altos en tests de creatividad no necesariamente indican logros creativos futuros, pero pueden crear condiciones favorables para el desarrollo de capacidades creativas cuando existen la motivación adecuada y las habilidades necesarias. El aprendizaje en distintos aspectos de la creatividad y el modelado de procesos creativos pueden contribuir al desarrollo de la creatividad y de cualidades relacionadas con ella, como la autonomía, la sensibilidad a los problemas y el deseo de autoexpresión creativa.
Autor: