Sensomotricidad – son los procesos de interacción entre los componentes sensoriales (de los sentidos) y motores (del movimiento) en el contexto de las acciones motoras. Desempeña un papel importante en el control y la ejecución de los movimientos. Con base en la información sensorial que llega desde los órganos de los sentidos, la sensomotricidad asegura el inicio, la regulación, el control y la corrección de los movimientos.
Los procesos sensomotores significan que nuestros órganos de los sentidos (por ejemplo, la visión, la audición, el tacto) interactúan con nuestros sistemas motores (el sistema de músculos y articulaciones) para realizar distintas tareas motoras. Por ejemplo, cuando caminamos, nuestros ojos nos ayudan a determinar la dirección del movimiento, y las articulaciones y los músculos de nuestras piernas aseguran movimientos coordinados.
La sensomotricidad también incluye los procesos de corrección y ajuste de los movimientos con base en la retroalimentación sensorial. Esto nos permite adaptar nuestros movimientos a condiciones o situaciones cambiantes.
El esquema estructural general de la organización de los procesos sensomotores incluye el anillo reflejo, lo que significa que la información sensorial llega a los sistemas motores y luego vuelve, lo que permite corregir los movimientos con base en la retroalimentación recibida. Esta es una condición importante para la coordinación y la adecuación de las acciones motoras.
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