Test de orientación vocacional

Elegir una profesión es una de las etapas más importantes en la vida de una persona. Gran parte del tiempo de vigilia (alrededor del 60%) se dedica al trabajo en sí, a la preparación y al traslado. La especialidad influye en los círculos donde te relacionas y en si tus colegas favorecerán tu desarrollo personal.

Solo el 22% de la población trabajadora está satisfecha con su profesión (según una encuesta de Raiffeisenbank de 2021). Por eso es importante elegir un área de actividad que te guste, para disfrutar el trabajo y lograr los mejores resultados. Por ejemplo, con ayuda de un test de orientación vocacional.

A menudo es difícil encontrar una profesión que te guste, sobre todo para estudiantes de los últimos años de secundaria: sin práctica laboral real es difícil entender el verdadero interés por un área. Pero es peor terminar la universidad y después darse cuenta de que «esto no es lo mío». Recomendamos probar con anticipación trabajar como practicante y ver cómo es el proceso en la realidad y si te gusta.

Con el tiempo, una actividad profesional mal elegida será difícil de cambiar por los compromisos adquiridos y por la dificultad de empezar desde cero. Habrá que invertir mucho tiempo en capacitarse de nuevo y trabajar en puestos iniciales. Por eso es mucho más sencillo definir desde el principio un rumbo con ayuda de un test de orientación vocacional y esforzarse por alcanzar la maestría.

Es importante recordar: «El mundo se acelera». Si antes una profesión muchas veces era una sola y para toda la vida, ahora lo más probable es que haya que cambiar varias veces. Por eso es importante saber adaptarse y estar abierto a lo nuevo. Alcanzar un alto nivel profesional requiere mucho tiempo. Anders Ericsson, de la Universidad Estatal de Florida, demostró la teoría: «para alcanzar la maestría en cualquier actividad se necesitan 10 000 horas de práctica constante».

Actualmente existen varios miles de especialidades. Cada una tiene su propia especificidad y características. Para no perderse en toda esta diversidad y acotar un poco la búsqueda del rumbo ideal, puedes hacer un test de orientación vocacional y el test de Holland.

Todas las profesiones se pueden dividir en varias categorías:

  • persona (médicos, docentes, fuerzas de seguridad, psicólogos, abogados)
  • naturaleza (veterinario, ecólogo, agrónomo, biólogo, geólogo)
  • tecnología (conductor, administrador de sistemas, soldador, tornero, mecánico automotriz, carpintero, electricista)
  • sistema de signos (programador, contador, economista, traductor, matemático)
  • imágenes artísticas (diseñador, artista, arquitecto, actor, director)

Para reducir el área de búsqueda de tu futura profesión, también puedes hacer un test de intereses profesionales.

Lee más sobre la metodología de E. A. Klimov en nuestro blog.